lunes, junio 20, 2005

Animales de Japón

¿Se ha Salvado de la Extinción el
Ibis Crestado Japonés?

Es un pájaro precioso sea cual sea el nombre que se le dé – se llama toki, en japonés; Nipponia nippon, en círculos académicos, y Crested Ibis en inglés. El toki está en peligro de extinción y ha dejado de volar por los cielos de Japón desde hace muchos años. Los grandes esfuerzos por recuperarlo dieron sus frutos en 1999, cuando nació un polluelo. Se trataba del primer polluelo criado artificialmente en Japón. En este artículo conoceremos los esfuerzos por salvar al toki.


Youyou (macho, izquierda) y Yangyang (hembra)
son dos tokis donados a Japón por China en 1999.
Son los padres de Yuuyuu, un polluelo nacido
por incubación artificial.

El toki tiene una figura esbelta, un largo pico negro y bello plumaje. En el aire es incluso más bello, especialmente cuando los rayos del sol se reflejan en sus alas, subrayando sus encendidos naranjas rosados. Este elegante color, llamado toki-iro en japonés, ha sido verdaderamente admirado durante siglos.
El toki pertenece a la familia Threskiornithidae en la variedad Ciconiiforme. Su longitud es de unos 75 cm desde el extremo de su pico al de su cola, y tiene una envergadura de unos 140 cm. Suele anidar en grupos en los bosques y alimentarse en los campos de arroz y marismas, comiendo insectos en el verano y pequeños peces y moluscos en el invierno.
Hace años era un ave común en el Este de Asia. La palabra nippon, que significa Japón, fue añadida a su nombre, porque cuando comenzaron los debates sobre aves en los círculos académicos europeos, en 1800, se estudió el toki japonés. En 1992, la Sociedad Ornitológica Japonesa decidió el nombre científico de Nipponia nippon y lo anunció universalmente como su nombre oficial. Irónicamente, su nombre sólo comenzó a ser popular cuando este ave ya estaba en peligro de extinción. En la actualidad, el toki vive en su estado natural sólo en un lugar del mundo: en el Condado de Yang, Provincia Shaanxi de China.
A finales del siglo XIX, el número de tokis decayó en Japón debido a la caza indiscriminada y al desarrollo. Sólo quedaban algunos ejemplares a comienzos de 1930 – los informes indicaban una población no mayor de entre 5 y 20 ejemplares en la región de la Península de Noto, Prefectura de Ishikawa, y de 60 a 100 en la isla de Sado, Prefectura de Niigata. En 1952, el toki fue designado en Japón como especie en peligro de extinción, y como ave internacionalmente protegida en 1960. En esa época se establecieron en los pueblos de la isla de Sado comederos para aves y el Gobierno nacional compró tierras boscosas y les otorgó el rango de parques forestales nacionales para el anidamiento del toki. No obstante, a finales de los 70 quedaban menos de 10 ejemplares de toki en todo el país.